El programa Máster deberá promocionar la puesta a punto física, la amistad, el entendimiento y la competición a través de la natación, saltos, natación sincronizada, waterpolo y aguas abiertas entre los deportistas con una edad mínima de 25 años (Reglamento de la Federación Internacional de Natación -FINA).

7 de abril de 2013

La velocidad de nado: Frecuencia de Brazada y Longitud de Brazada (parte I)

"La mente es verdaderamente increíble. Antes de ganar mi primer título de Mr. Universo, anduve en el torneo como si hubiera ganado; el título ya era mío. Lo había ganado tantas veces en mi mente, que no había duda de que triunfaría". Arnold Schwarzenegger.


La “velocidad de nado” o la relación que existe entre la Frecuencia de Brazada (también conocida como Frecuencia de Nado, FR o FB) y la Longitud de Brazada (LB, conocida en inglés como “Distance Per Stroke” o DPS) es una magnitud fundamental que el nadador Máster debe comprender para entender las bases de su deporte. 

Aunque a través de la Frecuencia de Nado se pueda determinar la intensidad del nado (recuerda los diferentes tipos de cargas, las cuales están relacionadas directamente con el lactato y la frecuencia cardíaca en cuanto a vías metabólicas del entrenamiento), voy a centrarme de una manera sencilla en la velocidad de nado como parte de la técnica, aunque como hayamos visto la misma tenga muchas más implicaciones. 

Para ello debemos empezar con la famosa expresión física de la velocidad. Como bien puedes saber, la velocidad desde el punto de vista físico (independientemente de entenderla en este caso como la capacidad física básica del rendimiento deportivo) se expresa de la siguiente manera: 

Velocidad= Espacio/Tiempo 

Por consiguiente para trasladar esta expresión a la natación deberemos jugar con los parámetros Longitud de Brazada y Frecuencia de Brazada: 

Longitud de Brazada: hace referencia a espacio y se mide en “metros por ciclo”. Recuerda que en crol y espalda un ciclo de brazada equivale a “dos brazadas” y en braza y mariposa es equivalente, en tanto un ciclo se corresponde con una brazada. Es lo que nos indica la calidad técnica del nadador pues relaciona una buena propulsión (ejecución correcta de los patrones motores, esto es, eficacia en el nado) con una buena economía de nado. 

Para su cálculo podemos realizarlo de varias maneras: 

Primer método: cuenta el número de brazadas que realizas en 25 metros y divídelo por esa misma distancia. Ejemplo: 20 brazadas (10 ciclos) en 25 metros. La LB en este caso sería de 25m/10 ciclos= 2,5 metros/ciclo. Este método es un poco inexacto pero fácil de calcular. 

Segundo método: a la distancia considerada le restas 3 metros correspondientes al “empuje de la pared, nado submarino” por largo. Por ejemplo si en 25 metros se hacen 10 ciclos tendríamos (25m-3m)/10 ciclos=2’2 metros por ciclo. Sería un poco más exacto que el método anterior. 

Tercer método: debemos considerar que el salto desde el poyete y el nado submarino “tergiversan” un poco el resultado, por lo que se puede seleccionar una distancia en la cual se esté continuamente nadando. Por ejemplo de los 5 metros (para no considerar la zambullida) a los 20 metros (para no considerar la preparación para el viraje). O sea, sería el nado entre las “banderillas” de señalización (15 metros). Por ejemplo si contamos en esos 15 metros 22 brazadas (11 ciclos), el resultado sería 15m/11 ciclos= 1,36 metros por ciclo. Este método sería el más exacto aunque en ocasiones puede resultar un poco complicadillo de calcular. 

Frecuencia de Brazada: hace referencia al tiempo que se tarda en hacer un ciclo completo, por ejemplo, desde que la mano derecha toca el agua hasta que la misma mano vuelve a tocar el agua. Para reducir el error es mejor tomar el tiempo de tres ciclos y dividirlo entre 3 para tener una medición más precisa. 

Por ejemplo, si he tardado 4’43 segundos en hacer 3 ciclos el cálculo sería: FB=4,43s/3 ciclos= 1,47 segundos por ciclo. A más ciclos considerados más exactitud. Como es muy común expresarlo en ciclos por minuto otra buena solución sería por ejemplo contar el número de ciclos que se hacen en 15 segundos y multiplicarlo por 4 para saber el número de ciclos por minuto (si lo multiplicas por 2 tendrías el número de brazadas para espalda o crol). 

Existen cronómetros que tienen funcionalidades adicionales de este tipo para facilitar el proceso, aunque son un poco caros (por ejemplo el mítico Nelson Kellerman Interval 2000). 

Si ahora agrupamos todo en la fórmula de la velocidad obtendríamos: 

Velocidad= Espacio/ Tiempo= Longitud de brazada/Frecuencia de brazada. Como es más “profesional” referenciarlo a ciclos obtendríamos la siguiente expresión final: 

Velocidad =Longitud de Ciclo/ Frecuencia de ciclo. Por ejemplo: 2,5 metros por ciclo/1,47 segundos por ciclo= 1’70 metros por segundo. 

Todos los conceptos anteriores te sirven para analizar la mecánica de tu nado. Puedes pensar que para calcular la velocidad media... ¿no es más fácil coger el tiempo que tengo en una prueba y dividirlo entre mi marca y ya tengo la velocidad media de la prueba? ¡Claro que lo es! Lo que ocurre es que lo que se pretende con estos conceptos no es tanto analizar la velocidad media sino la eficacia del nado en relación a los parámetros que la componen respecto a cada tipo de nadador así como las modificaciones que ocurren cuando los parámetros que la componen van variando al ser asimilados por éste. 

Hasta aquí todo muy bien, pero… ¿Cuándo nado llevo la frecuencia de brazada adecuada? ¿La longitud de mi brazada es demasiado corta o larga? ¿Aumento la frecuencia de brazada o la longitud de brazada? ¡Es aquí donde está el meollo de la cuestión! 

Como norma general podemos decir que cada nadador es completamente diferente a otro y no se pueden sacar generalidades sin estudiar cada caso “ad hoc”. 

A una misma marca para una prueba realizada por dos nadadores, el que ha realizado menos brazadas tiene mayor calidad técnica que el otro nadador: tiene más asimilada la técnica de nado, su nado es más eficaz. Aun así, esto no significa que siempre se tenga que buscar la longitud de brazada pues como he mencionado depende de cada nadador en cuestión. 

Existen algunos conceptos que pueden ayudar a que conozcas que es lo que mejor te puede venir. 

Uno de ellos es el Ape index

Éste índice relaciona tu envergadura (estira los dos brazos hacia los lados y con un metro que alguien te mida la distancia entre tu mano derecha e izquierda) con tu altura. Si divides la envergadura entre tu altura (las dos magnitudes deben estar en la misma unidad, lo más corriente es que sea en centímetros) obtienes el mencionado índice. 

Si tú tuvieras las proporciones perfectas del hombre de Vitruvio (el famoso dibujo de Leonardo Da Vinci) tu resultado sería 1 (ejemplo: 170 cm de envergadura/170 cm de altura= 1). Si tu resultado es mayor a 1 significa que tus brazos en proporción son más grandes que tu cuerpo y si es menor que 1 tus brazos son más cortos en proporción a tu cuerpo. 

Si lo aplicamos a lo que nos interesa: 
  • Grupo 1. Resultados >1: debes fundamentar tu nado en la longitud de brazada, es lo que (en teoría) más te puede beneficiar por tus condiciones físicas. 
  • Grupo 2. Resultados <1: debes fundamentar tu nado en la frecuencia de brazada. Tienes los brazos cortos y debes aprovecharlo con la frecuencia. 
  • Grupo 3. Resultado = 1: tanto la longitud de brazada como la frecuencia de brazada tienen la misma importancia para tu caso. 
Podrás observar que la gran envergadura de los nadadores de élite hace que la mayoría se encuadren en el grupo 1. Si a esto le añadimos una gran frecuencia de brazada sostenida tenemos la configuración de un sprinter como por ejemplo el americano Anthony Ervin (campeón olímpico de 50 metros libres en Sidney 2000 y 5º en Londres 2012). 

Otro concepto que te puede guiar en este cometido de la velocidad de nado en su vertiente técnica es el que han realizado desde www.swimsmooth.com. Éstos han elaborado un excelente gráfico donde conociendo la marca que tienes en 100 metros libres y el número de brazadas (no ciclos) por minuto te indica si debes reducir o aumentar tu frecuencia o longitud de brazada. 


Como habrás observado existen tres zonas de colores: 
  • Zona roja: frecuencia de brazada demasiado alta en relación a la velocidad de nado. Para mejorar en esta zona deberías intentar aumentar la longitud de brazada. Si una vez trabajada y asimilada la misma eres capaz de continuar con una frecuencia parecida… ¡vas a volar sobre el agua! Cuando un nadador con mucha frecuencia trabaja la longitud de brazada no le queda otra que reducir la frecuencia mientras trabaja la longitud. Una vez que tenga asimilada la mejora de la longitud por brazada entonces podrá, a la misma frecuencia, realizar mejores marcas. 
  • Zona blanca: la frecuencia de brazada va en consonancia con la velocidad de nado. Frecuencia y longitud de brazada parecen estar acordes. Para mejorar en esta zona hay que aumentar ambos parámetros 
  • Zona azul: frecuencia de brazada baja en relación a la velocidad de nado. Para mejorar en esta zona deberías intentar aumentar la frecuencia de brazada manteniendo la longitud de brazada. 
Los errores más comunes en los nadadores Masters suelen ser: 
  • Al aumentar la frecuencia de brazada disminuir sustancialmente la longitud de la misma (mover muy rápido los brazos pero avanzar muy poco). 
  • Al aumentar la longitud de brazada perder eficacia en el nado al aparecer el denominado punto muerto (deslizamiento en exceso).

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